El ligamayorista mexicano no lanzaba en la LMP desde 2018 cuando inauguró el nuevo estadio y busca retomar a los primeros planos con la meta de ir al Clásico Mundial 2026 y volver con Detroit en la MLB.
Luego de siete años de ausencia, el lanzador Grandes Ligas, José Luis Urquidy, retornó al beisbol mexicano, concretamente en la Liga Arco Mexicana del Pacífico, ya que la noche de este jueves abrió por el equipo de sus amores y de su tierra: los Venados de Mazatlán, dentro del tercer juego de la serie contra los Caballeros Águilas de Mexicali.

Urquidy, ya de 30 años de edad, lanzó tres entradas en el Estadio Teodoro Mariscal ante su gente y donde debutó en el 2015. El bigleaguer de los Tigres de Detroit permitió dos hits, dos carreras (una limpia), dos bases por bolas y el mismo número de ponches, dejando su ERA en 3.00. El ex Astro de Houston realizó 65 pitcheos -43 de ellos strikes- y enfrentó a 15 bateadores, logrando cinco outs por la vía del roletazo y dos más por el elevado.
La recta de Urquidy llegó a las 95 millas por hora como máximo, el sinker a 93 e igual mezcló el resto de su repertorio como el cambio y la curva. Batalló mucho en las dos primeras entradas, donde hizo 43 pitcheos y es que en la primera tanda le hicieron daño con la carrera de la quiniela:

Cade Gotta recibió boleto gratis, Norberto Obeso pegó hit al jardín central y el cubano Yadir Drake se sacrificó con toque de pelota para avanzar 90 pies a sus coequiperos. Entonces, Gotta anotó con batazo del antillano Yadiel Hernández, que fue marcado como bola ocupada o jugada de selección.
Urquidy recibió su segunda y última anotación en la tercera tanda: Obeso llegó a la inicial con pifia de Juan Mora en la segunda base y anotó con doblete al medio de Drake para el 2-0, mismo que se mantiene hasta el cierre de esta edición cuando el juego va en la séptima entrada, en su parte alta. Destacar que Urquidy en esta primera salida estuvo condicionado a entre 50 y 60 pitcheos, los cuales aumentarán por cada apertura, ya que se recupera de su segunda cirugía Tommy John.
El zurdo Édgar Torres relevó a Urquidy en la cuarta entrada y ha hecho un muy buen relevo. Mientras tanto, el también izquierdo, Jason Blanchard mantiene en blanco a la endeble ofensiva de Venados, que marcha en el frío sótano de la tabla general y no ha ganado ninguna serie en el rol. Blanchard ya les colgó cinco ceros, que sumados a los nueve de anoche y dos del martes suman 17 innings sin anotar.
